Una marca de tiza que costó 10.000 dólares
Siempre me ha gustado la fábula motivadora de aquél ingeniero que fue contratado para arreglar un buque mercante tirando en alta mar y que cobró un pastizal por simplemente apretar un tornillo, pues bien, resulta que esta historia ha existido en la realidad, aquí os la dejo. En la planta